Visitas

PUBLICACIONES

MODERACION

*La moderación es el proceso de eliminar o atenuar los extremos, es buscar el equilibrio.     *En la moderación se halla lo mejor en ética, en política, en economía. Por eso, Rubén Darío decía que “la moderación es el mejor de los bienes”.     La Real Academia Española define la moderación como sinónimo de “cordura, sensatez, templanza en las palabras o en las acciones”.     Son esas, precisamente, las características o cualidades que más se deben poner en práctica dentro de la política nacional.    

Siguenos

martes, 13 de marzo de 2012

A los nuevos alcaldes: hagan obra real y duradera (EDH)

Las ciudades y comunidades necesitan personas a tiempo completo, funcionarios que se ocupen del buen uso de los escasos recursos con que cuenta una municipalidad y atender lo más urgente.

A los nuevos alcaldes electos de ARENA y de otros partidos, les toca imitar la buena obra que se impuso el ahora reelecto alcalde de San Salvador: limpiar, poner en orden las finanzas, eliminar los puestos que no cumplen funciones propias de una municipalidad y, en suma, trabajar para la ciudadanía.
Recuérdese, al respecto, lo que era San Salvador antes de Quijano: una ciudad sucia, descuidada, que servía de mamandurria a activistas del partido rojo. Para colmo, durante meses iban las cuadrillas municipales limpiando pero detrás también iban vehículos echando basura de procedencia misteriosa.
Cada partido debe, al mismo tiempo que respeta la autonomía municipal donde ello tiene sentido, vigilar y fiscalizar lo que hacen sus alcaldes. O, más aún: ayudarles a hacer buen gobierno, sugerirles obras, contribuir a la eficiencia de las gestiones, darles buenas ideas.
Hay dos puntos adicionales importantes:
El primero, hacer una auditoría e inventario de lo que se recibe, para hacerla cuando se deja el puesto o al final de cada período de gestión. Esto es prioritario: cuando se produjo el traspaso de la izquierda a Quijano, en las semanas previas a su toma de posesión, los ediles anteriores, según se dice, sacaron muebles, equipos de oficina, lámparas, lo que pudieron, como si fueran cosa propia.

Lo segundo, asegurarse de que las nuevas autoridades no comiencen a distribuir puestos a su parentela, a hermanos, cuñados, primos, cheros. Es lo que por desgracia ha sucedido con el gobierno de "el cambio": no había terminado de instalarse pero se nombraron en puestos bien remunerados a familiares y amigos.
Los pueblos pobres necesitan gestiones eficientes
Las ciudades y comunidades necesitan personas a tiempo completo, funcionarios que se ocupen del buen uso de los escasos recursos con que cuenta una municipalidad y atender lo más urgente. El objetivo debe ser la mejora de la calidad de vida de los pobladores de la circunscripción, no de los concejales y sus allegados como ha venido sucediendo.
El dinero no sobra; el dinero que recaudan las alcaldías es dinero que le cuesta hacer a los contribuyentes, dinero fruto de sus esfuerzos, de sus sacrificios (pues no lo gastan o ahorran, sino que lo entregan, de su iniciativa, a las municipalidades).
Lo que la gente necesita son ciudades y comunidades limpias, que sean seguras en lo posible, donde haya espacios para que los adultos puedan descansar y los niños jugar, adecuadamente iluminadas… cada edil completará esta lista y, de seguro, va a sugerir lo que es "obra esencial". Ese desempeño puede asimismo romper el maleficio que pesa sobre El Salvador, de un Gobierno que no efectúa obra perdurable pero que recoge dinero a raudales, inclusive poniendo en serio riesgo la solvencia del país.
En esto, además, hay un factor importante, fundamental: que la gente vigile, se informe de lo que hacen sus alcaldías, esté alerta a que no comiencen las nuevas autoridades a fabricarse casas y estrenar grandes vehículos. Las comunidades están pagando por servicios y es justo y propio que los reciban.
Los países pobres son los más necesitados de gestiones transparentes, de fiscalización de gastos, de evitar enriquecimientos ilícitos, de hacer buenas y perdurables obras con lo que se tiene. Y aquí vale el eslógan de la fábrica de acero coreana Cosco: "los recursos son limitados, la creatividad ilimitada".

 

0 comentarios: